El otro faro de Alejandría
Los árboles no dejan ver el bosque.
- Proverbio popular
Seguro habrán escuchado de la Biblioteca de Alejandría, la primera de la historia, de todos sus fantásticos contenidos, y su lamentable destrucción a manos de quien aborrezcan más entre cristianos que además asesinaron a Hypatia, su bibliotecaria, su bibliotecaria o los musulmanes al no necesitar otro libro más allá del Corán. Ahora, ¿qué dirían si les digo que todo eso que les acabo de decir es mentira? ¿Qué ha contribuido a la mitificación de este recinto? ¿En verdad su destrucción es la causa de la pérdida de tantos textos de la antigüedad? Pues hoy vamos a intentar resolver estas cuestiones.
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| Isla de Pharos a la entrada del puerto de Alejandría, ilustración para Imperator Rome, Paradox Interactive |
Antes de entrar en materia es importante mencionar que la Biblioteca de Alejandría no fue la primera de la antigüedad, puesto que se han encontrado varias bibliotecas que datan de varios siglos previos a la de Alejandría, por lo que es posible inferir que cualquier persona de la antigüedad con suficiente dinero para gastar en ello, podía tener una si así lo deseaba, puesto que estas eran un símbolo de estatus social, por lo que casi cualquier gobernante tenía una.
Ahora, entrando en materia, primero tenemos que establecer que fue la Biblioteca de Alejandría y cuando fue creada; que si bien la fecha exacta todavía es materia de debate, se sabe que fue durante el reinado de Ptolomeo II Filadelfo, hijo de Ptolomeo I Soter quien a su vez fue el compañero de Alejandro Magno que se quedó como gobernador de Egipto después de las varias particiones de su imperio y que luego se vio enfrascado en las guerras de los diádocos, por lo que en su búsqueda por legitimarse ya fuera como el verdadero sucesor de Alejandro, o al menos como monarca de Egipto, entre otras cosas recurrió a la vieja confiable de construcción de grandes proyectos, que para fortuna de Ptolomeo I, Alejandría era un lienzo en blanco cuando ascendió al trono de Egipto, y fue precisamente una de esas obras, el Mouseion que sentó las bases para la subsecuente construcción de la Biblioteca, este Mouseion fue una academia que buscaba atraer a las grandes mentes del mundo helénico, por lo que para cumplir con este objetivo, desde luego se iba a necesitar una biblioteca, así que continuando con los trabajos de su padre, Ptolomeo II emprendió la construcción de una biblioteca, a la fecha se sigue debatiendo si esta era parte del Mouseion o era una entidad aparte, es entonces que la Biblioteca fue construida entre el 284 AC y el 246 AC.
Y por un tiempo si cumplió con su objetivo de ser la Meca del conocimiento y la erudición del mundo helénico, hasta que en el 145 AC, Aristarco de Samotracia, bibliotecario principal de Alejandría se vio envuelto en las intrigas cortesanas de la dinastía ptolemaica y sus favorecidos, Ptolomeo VI y Ptolomeo VII acabaron con una daga en la espalda y el tipo al que no quería como gobernante, Ptolomeo VIII, en el trono, y fue entonces que una de las primeras acciones que tomó el nuevo Faraón fue expulsar a todos los partidarios de su hermano y sobrino y entre los expulsados estaban la mayoría de intelectuales que ejercían en el Mouseion y en la Biblioteca. Si bien aquí comienza el declive de la Biblioteca de Alejandría, esto no fue el fin del conocimiento, si no más bien su propició su diseminación, puesto que para entonces ya casi cualquier polis griega tenía una biblioteca y por esta misma razón ya no había necesidad de viajar a Alejandría para consultar algún pergamino específico puesto que es posible que lo pudieran encontrar en la biblioteca local o en alguna de una ciudad más cercana.
Casi 100 años después, en el 48 AC, cuando Julio Cesar se encontraba en Egipto interviniendo en la guerra civil en favor de Cleopatra, en la vorágine de una acción defensiva mientras él y sus tropas se encontraban sitiadas en la isla de Pharos una porción de la Biblioteca se incendió, lo que ocasionó la destrucción de varios volúmenes que se encontraban ahí, aunque lo más seguro es que no se haya perdido que no se pudiera encontrar en alguna otra biblioteca.
Después de que los romanos conquistaran Egipto, Alejandría y su biblioteca empezaron a difuminarse en la periferia del Imperio, como casi todas las capitales provinciales y el titúlo de bibliotecario de Alejandría pasando a ser un botín político local, las cosas se mantuvieron así hasta la crisis del siglo III en que Zenobia, la regente de las provincias orientales del Imperio y el Emperador Aureliano (Restitvtor Orbis) se enfrentaron en Alejandría por el control de la ciudad en 272 AD, fue entonces que las fuerzas de Aureliano demolieron el distrito de Broucheion, donde se encontraba la Biblioteca, y es que esta es probablemente la fecha de la destrucción total de la Biblioteca, si a caso sobrevivió, es muy probable que no sobreviviera al segundo saqueo y destrucción del distrito de Broucheion por parte de las fuerzas del Emperador Diocleciano en el 297 AD, es aquí donde termina la historia de la Biblioteca de Alejandría, una historia de unos 500 años, de los cuales casi 400 los vivió en declive.
Ahora, ¿qué tanto se perdió con la destrucción de la Biblioteca de Alejandría? Muy poca información, la verdad, como ya les decía muchas ciudades tenían sus bibliotecas y entre más grandes fueran, más bibliotecas tendrían, sin mencionar a todos los patricios romanos que seguro tenían bibliotecas privadas en sus casas y Alejandría para entonces estaba muy alejada de los centros de poder del Imperio como para pensar que ahí pudiera haber habido algo único que no se hubiera trasladado ya a Atenas, Roma, Milán o Antioquía.
La verdadera razón de porqué muchos volúmenes no sobrevivieron desde la antigüedad hasta nuestros días no es otra que la natural degradación de los materiales que los contenían, si han tenido la oportunidad de tener una hoja papiro en sus manos podrán darse cuenta de la fragilidad de los mismos, puesto que están hechos de plantas de papiro secas, lo cual les da una vida útil de al rededor de 50 años en climas secos, como pudiera ser el de Egipto, ahora imaginen el daño que la brisa marina de Alejandría podría causarle a los tomos de la Biblioteca, por esta misma razón tenían que tener una planta muy amplia de copistas que pudieran estar copiando constantemente volúmenes enteros, lo cual podría llevar meses o años. Así mismo, en la antigüedad tardía se empezaron a usar otros formatos como el códice que permitía ahorrar espacio y en la temprana edad media el pergamino de pieles de animales y en esas épocas nadie tenía los recursos suficientes para hacer un esfuerzo concertado para la traslación de todo libro primero a códice y luego a pergaminos, es muy probable que para el reinado de Carlomagno cualquier cosa que no se hubiera ya copiado en pergamino ya no sería copiada después, sin mencionar que la fragilidad de los papiros probablemente ya se habían cobrado bastantes víctimas en la misma antigüedad, por lo que más que culpar a cristianos y musulmanes de la destrucción de la Biblioteca de Alejandría y pintarlos como enemigos del conocimiento tenemos que reconocer sus esfuerzos por preservar lo que pudieron del conocimiento escrito de la antigüedad, ya sea por los diversos monasterios y sus copistas o por la casa de la sabiduría de Bagdad; es por ello que el hecho que hoy podamos leer a Aristóteles, Tucídides o Platón es algo que podemos considerar un triunfo.
Finalmente sobre este último punto, ¿porqué se acusa a cristianos y musulmanes de haber destruido la Biblioteca de Alejandría? A los cristianos por la destrucción en 391 AD del Serapeum, el templo de Serapis que contenía una biblioteca, y que Carl Sagan la trata en su serie Cosmos como la destrucción final de la Biblioteca de Alejandría junto con la muerte de Hypatia, a la que le adjudica haber ejercido en la Biblioteca, sin embargo, entre esos dos eventos hay al rededor de 25 años de distancia y sin mencionar que la Biblioteca había sido destruida casi 100 años antes, incluso, la biblioteca del templo de Serapis es posible que ya no existiera, puesto que el historiador romano Amiano Marcelino escribiendo antes de la destrucción del Serapeum ya se refería a los volúmenes de su biblioteca en tiempo pasado, por lo único que fue destruido, fue un templo pagano, y es posible que Hypatia haya estado del lado de los que lo destruyeron.
En cuanto a los musulmanes que conquistaron la ciudad en el 641 AD, esta concepción errónea se origina en el siglo XIII que un obispo cristiano de Siria escribió, señalando que la órden que el Califa Omar había dado a sus tropas era que todo libro que contradijera al Corán debería ser destruido, cosa que no sucedió ya que la fuente que señala ese evento coloca al escritor Juán Filópono fallecido desde el 570 AD rogándole a Amir ibn al-As, el general árabe que tomó la ciudad, que no quemara los libros, estamos hablando a todas luces de una fuente con una agenda político - religiosa, cuando la verdad fue que la Biblioteca de Alejandría fue destruida por el simple hecho de encontrarse en un campo de batalla y la pérdida de sus conocimientos no se debió a otra cosa que no fuera el simple paso del tiempo. A veces la historia es más aburrida y simple de lo que muchos la quieren pintar.



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