Ucrania V: Todos los hombres del zar

Ningún hombre es una isla, escribió John Donne, todos son parte de un continente, ésto aplica desde luego para el liderazgo ruso en los últimos años, Vladimir Putin podrá ser la cabeza visible de su gobierno, pero un país del tamaño de Rusia no se gobierna por una sola persona, como ya les comentaba en la entrega anterior, el Consejo de Seguridad de la Federación Rusa está conformado por varios de sus aliados más antiguos con los que ha trabajado desde los tiempos de la KGB y en otra entrada les conté un poco de Putin y sus filias y fobias personales que lo han guiado en su andar en la política de la Federación Rusa, así que hoy, en la semana del primer aniversario de la invasión ilegal rusa a Ucrania les traigo otra entrada en esta serie, esta vez un pequeño quién es quien de los llamados siloviki, el término que usan para referirse a los altos mandos del aparato de seguridad ruso.


Primero vamos con Sergei Naryshkin, uno de los compañeros de Putin desde la escuela de la KGB en San Petersburgo (entonces Leningrado), otro que entró en política al caer la URSS empezando en el ayuntamiento de San Petersburgo al igual que su amigo Vladimir, de ahí fue escalando posiciones en el gabinete de Putin y en la Duma (el congreso de la Federación Rusa) hasta llegar a ser el director de la SVR, el servicio de inteligencia exterior rusa, una de las agencias sucesoras de la KGB, se le considera un economista importante en Rusia a pesar de que haya plagiado su tesis.

Sergei Naryshkin

En segundo lugar tenemos a Alexander Bortnikov, que empezó como un ingeniero ferroviario, miembro del partido comunista de la URSS y que luego se unió a la KGB donde coincidió con Naryshkin y Putin, aunque Alexander no se aventuró en la política, él se mantuvo trabajando en el aparato de inteligencia, primero en la KGB, luego en su sucesora FSK y ahora en la FSB el servicio de seguridad federal (la otra agencia sucesora de la KGB) y que desde 2008 es su director, se le acusa de haber planeado el asesinato de Alexander Litvinenko, un agente de inteligencia ruso que desertó al Reino Unido y fuera asesinado mediante envenamiento por radiación con polonio.

Alexander Bortnikov

Bortnikov no fue el primer director del FSB de Putin, en el cargo fue prescedido por Nikolai Patrushev, otro nativo de San Petersburgo/Leningrado como Putin y Naryshkin que comenzó su carrera en la URSS como ingeniero naval para luego entrar a la KGB en los setentas donde conoció a Putin, donde al igual que Bortnikov se mantuvo en el aparato de inteligencia estatal, hoy funge como secretario del consejo de seguridad de la Federación Rusa, Patrushev ha sido uno de los warhawks más estridentes del gobierno ruso en cuanto a Ucrania y supuestamente estuvo implicado en un supuesto intento de golpe de estado en Montenegro en 2016.

Nikolai Patrushev

No todos los siloviki están en puestos relativos a la seguridad estatal, algunos, como Igor Sechin son directores de empresas estatales, en su caso particular de Rosneft, una empresa petrolera, si cargan gasolina en Moscú, probablemente sea en una gasolinera de ellos, nada mal para un lingüista. También oriundo de San Petersburgo, trabajó con Putin en su tiempo en la alcaldía de su ciudad natal, Sechin es considerado por muchos el segundo al mando de Putin.

Igor Sechin

Otro que tampoco pertenece al aparato de seguridad, al menos en el papel, es Sergei Ivanov, otro oficial de la KGB donde coincidió con Putin y que nació en San Petersburgo también, que posteriormente fue escalando posiciones en el gabinete de Putin, aunque puede que haya caido de la gracia de Putin, puesto que con las alegaciones de intromisión rusa en las elecciones americanas de 2016 y la correspondiente reacción de la administración Obama la cabeza que rodó en Moscú fue la de Ivanov quien entonces era jefe de gabinete de Putin y que desde entonces funge como Representante Especial del Presidente de Rusia para Asuntos Ambientales, Ecología y Transporte, lo que sea que eso signifique.

Sergei Ivanov

Uno que a lo mejor les es más conocido, es Dmitry Medvedev que fue presidente de Rusia de 2008 a 2012 en lo que la Duma pasaba las reformas necesarias para que Putin se reeligiera hasta que se hartara o se muriera, lo que pasara primero. Medvedev es más joven que muchos de los demás siloviki, por lo que la mayoría de su carrera profesional la realizó en el sector público de la Federación Rusa y no de la URSS, donde fue escalando posiciones hasta llegar al gabinete de Putin, es considerado uno de los más fieles a Putin, pero en política se sabe que la fidelidad y el oportunismo se confunden muy fácilmente. Finalmente, a que no me creen si les digo donde nació.

Dmitry Medvedev

Otro que también es más conocido que el resto es Sergey Lavrov, un diplomático de carrera desde los tiempos de la URSS hasta que en 1994 fue designado como representante permanente de la Federación Rusa ante la Organización de las Naciones Unidas, puesto que dejó en 2004 para convertirse en el ministro del exterior de Putin, es un viejo lobo de mar de la diplomacia internacional y uno de los responsables que Putin y su gobierno se hayan librado de muchas consecuencias diplomáticas por sus atropellos internacionales, algunos consideran que está fuera de la carrera por la sucesión en Rusia por sus raíces armenias y georgianas, pero cuando empiecen las puñaladas por la espalda para ver quien suceda a Vladimir, dudo que Lavrov sea de los primeros en caer.

Sergey Lavrov

Otro que dificilmente podría suceder a Putin por el "pecado" de no ser "puramente" ruso es el ministro de defensa de Putin, Sergei Shoigu, que a diferencia del resto, tuvo a bien nacer del otro lado de los Urales, en el oblast autónomo tuvano, llamado así por los tuvanos, un grupo étnico de origen túrquico que habitó las estepas de Siberia, Mongolia y China, y precisamente en la familia Shoigu el padre era tuvano y la madre ucraniana, al final el pequeño Sergei abandonó el seno familiar para perseguir su sueño, vivir del presupuesto estatal de la URSS, estudiando una carrera de ingeniero civil y que después de graduarse Seryozha empezó a trabajar en la burocracia de la construcción estatal, lo que lo llevó a Moscú y a colocarse en el gabinete de Boris Yeltsin como ministro de situaciones de emergencia desde 1991 hasta 2012, año en que su amigo Putin viendo que a Sergeisito le gustaban mucho los uniformes militares le regaló un rango de general que le sobraba, dispensándole la minucia de hacer carrera militar y de ahí lo lanzó al ministerio de defensa donde ha hecho buenos negocios pichicateando presupuestos y recortando de donde pueda para la causa de su bolsillo, que el sueldo de ministro en Rusia lamentablemente no da para hacerse rico de la noche a la mañana, entiéndanlo por favor.

Sergei Shoigu

El que si es general de verdad, o al menos si pasó por el escalafón militar y por las escuelas militares de la URSS es Valery Gerasimov, subiendo en la jerarquía hasta que en 2012 se convirtió en el jefe del estado mayor del ejército ruso, después de haber detentado varios comandos a todo lo largo de Rusia, a pesar de que para mediados de los setentas ya ejercía el mando de unidades, no estuvo en Afganistán en los ochentas y parece ser que nunca ha estado en algún frente de batalla, por lo que podemos pensar que su familia tenía contactos en establishment para mantenerlo alejado del peligro.

Valery Gerasimov

Fuera de la administración pública federal encontramos a Yevgeny Prigozhin, un salvaje bueno para nada que mientras los otros hacían carrera en la burocracia soviética, este desgraciado se dedicaba a delinquir, hasta que se "reformó" y abrió un puesto de comida callejera que convirtió en imperio restaurantero y con su sazón cautivó el paladar de Putin que le dio la exclusiva de mantener alimentado al ejército y a los asistentes de sus ágapes, aunque no es para lo único que Vladimir le encontró utilidad a su chef, que también le pidió que se encargara de la propaganda rusa en internet con la Agencia de Investigación de Internet, una granja de trolls en el distrito de Olgino en San Petersburgo y que se les ha podido encontrar detrás de muchas campañas de desinformación en redes sociales; el otro favorcito que le pidió es que le consiguiera la manera de meter las manos en lugares donde la comunidad internacional frunciría el seño si lo ven enviando tropas, para lo que fundó el Grupo Wagner, una compañía de mercenarios que le ha venido muy bien para intervenir en conflictos en lugares como África central, Venezuela o Ucrania, lo único que se necesita para pertenecer a este selecto grupo de bárbaros es ser un desalmado, el rifle lo pone Yevgeny. Entre las prerrogativas que le da ser el gatillero de Putin es poder hablar pestes de los comandantes del ejército ruso y culparlos de como está yendo la guerra.

Yevgeny Prigozhin

El último de esta caterva de criminales de guerra es Ramzan Kadyrov, que si bien no está en la administración federal rusa, si es el jefe de la República Chechena, puesto que heredó de su padre y que gobierna con puño de hierro, y a pesar de que los chechenos también son ciudadanos rusos, Putin no se va a entrometer entre ellos y las más bajas pasiones de Kadyrov, siempre y cuando se asegure que las pulsiones extremistas islámicas locales se proyecten hacia afuera, de Rusia, para lo que le ha dado comando absoluto de algunas unidades del ejército que aunque dentro de su organigrama, no le darían ni la hora a Gerasimov, los métodos de Kadyrov son bastante conocidos, hace unos años que surgió la noticia de que estaban internando homosexuales en campos de concentración Rusia, fue más concretamente en Chechenia y aunque no estuviese en desacuerdo con esa medida, Putin no la ordenó, fue obra de Kadyrov, quien también persigue a sus críticos y opositores con su ejército privado, televisando sus ejecuciones que han llegado a ser mediante crucificciones, de verdad. Al igual que Prigozhin también se ha dedicado a criticar a los comandantes rusos por como va la guerra, aunque a diferencia del chef él no tiene a sus tropas luchando en el frente, los kadyrovstky están más ocupados grabando tiktoks disparándole a edificios vacíos, aunque desde luego no es algo que esté exento de riesgos en el campo de batalla moderno. Putin le ha dado un cheque en blanco a Kadyrov, por lo que se cree que el primero en seguir a Putin a la tumba durante la sucesión presidencial sería precisamente Kadyrov.

Ramzan Kadyrov

Para terminar, solo quiero señalar algunas cuestiones, recordarán de la entrada anterior que el alto mando ucraniano estaba más simplificado que su homólogo ruso, bueno, esto es por diseño de Putin, tener a sus posibles sucesores divididos y desconfiando unos de otros para evitar que le hagan un golpe palaciego, los cuales eran cosa común en la URSS; Stalin, Krushchev y Brezhnev llegaron al poder dando golpes silenciosos en las sombras del Kremlin, la primera transición más o menos pacífica y limpia del poder en Rusia desde los tiempos de la URSS fue la primera elección de Putin; en la URSS los sacaban exiliados del Kremlin o se morían en la silla como Lenin, Stalin, Brezhnev o Andropov, a Putin lo eligieron democráticamente, pero viéndolo a él y a su gente, muchos de los cuales se criaron políticamente en la KGB, la democracia es algo que no entienden y además desprecian, una imposición de su antiguo enemigo al otro lado de la cortina de hierro, la invasión de Ucrania además de los objetivos geopolíticos de Rusia, también es para restituir su orgullo herido como de spuervivencia personal, el final de ésto vendra a raíz o junto con la salida del poder de Putin que como ya les dije o es por un golpe palaciego o en un ataud y por como ha ido controlando a su gente, creo que será la segunda.

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