Balón dividido

Es de todos conocida aquella frase de Gary Lineker que dice que el futbol es un deporte donde juegan once contra once y siempre gana Alemania, que la dijo en referencia a una de las grandes rivalidades del futbol internacional, al menos así la consideran en Inglaterra, para Alemania su mayor rival sigue siendo Holanda en Europa y Argentina en América, para ellos Inglaterra viene después, aunque en mi humilde opinión creo que la posición del observador externo se acerca más a la de los ingleses, quienes se han enfrentado en 35 ocasiones, con 14 victorias para los tres leones, 13 para la mannschaft y 8 empates que esconden la realidad de porque Lineker pronunció esa frase, en esos empates están tres eliminaciones de Copas del Mundo, dos en penales y otra por aquella segunda fase de grupos que tuvieron los mundiales de Alemania 74, Inglaterra 78 y España 82, además de una eliminación en la fase de clasificación para la Eurocopa de 1972 que Alemania ganó 3 a 1 en la ida en Wembley y empataron a 0 en la vuelta en el Olympiastadion. ¿Entonces esas cuentan como victorias para Alemania? No, así déjenlo, porque para empezar ese ni es el tema de esta entrada, esto fue un corolario cultural acerca de la selección del país sobre el cual si trata esta entrada, Alemania.

La mannschaft ha sido una de las selecciones más exitosas del mundo, con 4 Copas del Mundo, solo por detrás de Brasil y 3 Eurocopas empatada con España como la selección que más veces levantado el trofeo continental de Europa, en los mundiales han acudido a todos salvo a dos, y de los 20 en los que si han participado, el primero en Italia 1934 hasta el último Catar 2022, salvo en tres ocasiones ha quedado entre los primeros 8; en la Eurocopa es una historia similar, no ha faltado a ninguna desde que se clasificó por primera vez en 1972, ganando esa edición, quedando entre los primeros 5 en todas las ocasiones salvo 3, aunque la clasificación no es una buena medición, puesto que hasta 1976 la fase final de la Eurocopa se componía de 4 equipos, de 1980 a 1992 de 8 y es a partir de 1996 que el torneo crece a 16. Con esto quiero mostrar la constancia de la selección de Alemania, que a pesar de su dominio en el plano internacional no se ha traducido en una dominación al mismo nivel en el plano de clubes, aunque si les ha dado para ganar al menos un torneo continental cada década desde la de los sesentas, siendo la de los setentas las más exitosas gracias al Bayern Munich, Borussia Mönchengladbach y al Hamburgo que entre los 3 levantaron 6 títulos continentales en esa década con 3 Copas de Europa el Bayern, 2 Copas de la UEFA el Gladbach y una Copa de Campeones de Copa el Dinosaurio, los ochentas verían también al Hamburgo levantar una copa de Europa y al Frankfurt y al Bayern Leverkusen ganar una Copa de la UEFA cada uno; a nivel selección levantaron dos títulos la Euro del 72 y el Mundial del 74 con jugadores de la talla de Sepp Maier, Franz Beckenbauer, Paul Breitner, Günter Netzer, Wolfgang Overath, Uli Hoeness, Berti Vogts, Jupp Heynckes y Gerd Müller.

Pero recordarán que en esa época, a raíz de los acuerdos de los aliados después de vencer en la Segunda Guerra Mundial Alemania se dividió en 4 zonas de ocupación (Inglaterra, Francia, Estados Unidos y Unión Soviética) y que en 1949 se formaron la República Federal de Alemania en el oeste alineada a la OTAN y la República (anti)Democrática de Alemania en el este alineada al Pacto de Varsovia; toda esas loas y alabanzas al futbol alemán son de la RFA, por lo que más de alguno se preguntará si el futbol de la RDA era igual de bueno que sus hermanos del oeste y la respuesta es un rotundo "ni de pedo"; la razón de esta disparidad se debe a algunas pifias del gobierno de la RDA en el contexto de la guerra fría en la que ambos bloques competían por obtener más influencia en el plano internacional y una de las arenas de esta batalla era la deportiva y que desde el comienzo siguieron las directrices soviéticas de invertir más en deportes olímpicos, si se comparan los medalleros de las dos Alemanias, la ventaja de Alemania del Este sobre Alemania del Oeste es bastante notoria, y fue entonces que el 4 de julio de 1954, el día que Alemania Occidental levantó su primera Copa del Mundo en el llamado Milagro de Berna, las dos Alemanias estallaron en celebración por la gesta que Fritz Walter & co. acababan de lograr frente a uno de los mejores equipos que haya agraciado este deporte la selección de Hungría con jugadores como Ferenc Puskás, Zoltán Czibor o Sándor Kocksis. Y para más inri del gobierno de Alemania Oriental, Hungría era de sus aliados del Pacto de Varsovia, así que ver a sus ciudadanos celebrar la victoria de los corruptos capitalistas marionetas de Washington sobre uno de sus hermanos en Marx caló hondo. A raíz de esto a Fritz Walter se le atribuye una frase que dice que los jugadores de la selección de Alemania son ministros de asuntos exteriores vestidos de corto, y después de haberle pintado la cara a su hermano chairo y a todo el bloque comunista decidieron que a lo mejor valdría la pena invertirle al deporte favorito de la gente, ya que al nuevo hombre soviético también le gustaba.

Este giro de 180 grados le alcanzó al bloque soviético para cosechar algunos resultados importantes como una Eurocopa para la URSS y otra para Checoslovaquia, algunos balones de oro para algunos de sus jugadores, pero en cuanto a Alemania Oriental que además de las presiones impuestas por sus padrinos de Moscú, tenía el añadido de demostrar que eran ellos y no sus hermanos de Occidente la mejor Alemania y a pesar de todo, el medallero olímpico seguía siendo el marcador que les importaba a ellos, así que si durante la guerra fría vimos al Steaua Bucharest o al Estrella Roja de Belgrado levantar la Copa de Europa o a Lev Yashin, Oleg Blokhin e Igor Belanov ser galardonados con el Balón de Oro, lo único que consiguió Alemania Oriental fue una Copa de Campeones de Copa que el Magdeburg ganó en 1974 y que para la Supercopa de ese año les tocaría enfrentar al Campeón Record, la Estrella del Sur, los Bávaros, los Rojos, así es, al Bayern Munich que en ese tiempo tenía uno de los XI más legendarios de la historia del futbol con nombres como Franz Beckenbauer, Sepp Maier, Hans Georg Schwarzenbeck, Franz Roth, Uli Hoeness y Gerd Müller (Paul Breitner acababa de irse al Real Madrid), pero entre la política y lo apretado de los calendarios no pudo jugarse la Supercopa ese año, pero llámenlo destino o providencia, esa nueva temporada ambos equipos se encontrarían en la Copa de Europa, desde luego, fue el Bayern quien se llevaría la eliminatoria con un marcador global 5 a 3.

En cuanto al resto de clubes de las dos Alemanias la historia no era muy distinta, de las 17 ocasiones en que se enfrentaron en competencias continentales los equipos de Occidente se llevaron 14 de esos duelos y solo en 3 ocasiones los equipos del Este lograron prevalecer, en la Copa de Europa el dominio de Alemania Occidental fue total, de las 4 ocasiones que se enfrentaron todas fueron para los del Oeste. Todos los enfrentamientos ocurrieron entre 1973 y 1990, el primer duelo fue entre el Bayern Munich y los llamados Beast from the East, el Dynamo Dresden en la segunda ronda de la Copa de Europa de la temporada 1973-1974, terminando con un apretado 7-6 para los Bávaros, mientras que el último enfrentamiento sería entre el Borussia Dortmund y el Chemnitzer en la primera ronda de la Copa de la UEFA de la temporada 1990-1991 que se saldaría con un 4-0 para el BVB, que como dato curioso, la segunda vuelta fue el día anterior al día de la unificación. El equipo que se llevó más de esos "derbis" fue el Stuttgart con 3 de 3 y el que peor parado salió fue el Dynamo Dresden con 0 de 5 eliminatorias.

A nivel de selecciones nacionales hubo un solo enfrentamiento, en la primera fase de grupos de la Copa del Mundo de 1974 la tarde del 22 de junio de ese año en Hamburgo, un partido tenso que al final se llevaría la selección de Alemania Oriental por 1-0, que de poco le valió, pues al final ese mundial se lo llevó Alemania Occidental y la selección de la RDA no ganaría un solo partido en la segunda fase de grupos a pesar de haber calificado como primera del grupo de las dos Alemanias, ganaron la batalla, pero su rival ganó la guerra. Cabe destacar que Alemania Oriental no se clasificó a ningún otro torneo en sus 51 años de existencia.

ein kampf zwischen brüdern

Seguro se preguntarán cómo era que la diferencia entre ambas ligas fuera tan abismal, pues se debió a varios factores, unos económicos, como el hecho de que los sueldos de los jugadores en la RDA fuera de al rededor de 4,000 marcos, mientras que la RFA llegaban a las 5 o 6 cifras, sin mencionar que el tipo de cambio era de entre 5 y 10 marcos orientales por cada marco occidental, que aunque daba para vivir bien en Alemania Oriental, puesto que era entre 3 o 4 veces el salario de un obrero ahí, tampoco era gran cosa, al final era común que al cumplir ciertos objetivos a los equipos Orientales les regalaran tachones o uniformes nuevos, cosas que del otro lado de la cortina de hierro cada jugador tenía bastantes; pero el que a mi juicio era el más importante, era la intromisión del gobierno en todo y desde luego en un ámbito que podría ser una arena de competencia con los países del bloque capitalista y cuando Erich Mielke, el ministro de seguridad estatal de la RDA, lider de la temida Stasi, era un fanático del futbol con un equipo en la liga, pues ya teníamos alguna idea de como saldrían las cosas cuando estaba al mando de una organización con más de 90 mil agentes y casi 175 mil informantes que equivalían al 2.5% del total de la población de entre 18 y 60 años, es decir si uno iba al baño a una hora que le molestaba a Mielke, podemos estar seguros que él se enteraría y lo arrestarían por eso. Entonces, como los clubes deportivos en todo el bloque comunista pertenecían a ciertas organizaciones como por ejemplo a las autoridades ferroviarias (Lokomotiv), industria automotriz (Torpedo), el ejército (CSKA) o la policía (Dynamo), desde luego que la Stasi tendría un equipo, incluso varios, los dos más laureados de Alemania Oriental, el Dynamo de Berlín y el Dynamo de Dresden eran desde luego de la Stasi, y para Erich Mielke era importante que fuera Berlín Oriental, por momentos el ojo del huracán de la guerra fría, quien tuviera un club de futbol exitoso, por lo que en 1954 saqueó los otros equipos de la policía para armar al Dynamo Berlinés, siendo el Dynamo Dresden el más afectado, aunque el gusto no le duraría mucho puesto que para 1967 descenderían, mientras que el Dynamo Dresden después de algunos descensos productos de estos saqueos se rearmaría y volvería a la Oberliga, teniendo su época de oro en los setentas hasta que el día que ganaron la Oberliga de la temporada 1977-1978, todavía en los vestidores del estadio y con la celebración en curso, Mielke se apareció en el vestuario a felicitarlos y a anunciarles que "los niños ya se habían divertido y que ahora era el turno de los adultos".

Aquí comienza la última etapa del futbol de Alemania del Este, la sentencia de Mielke se hizo realidad, puesto que los próximos 10 campeonatos los ganaría el Dynamo de Berlín a través de haberle hecho la oferta de Pablo Escobar (plata o plomo) a árbitros y jugadores rivales, que además ayudaba el hecho de que muchos jugadores eran informantes de la Stasi para ese momento, había jugadas de las que no pasaban repeticiones en la tele por ser regalos del árbitro al Dynamo de Berlín, la más notoria fue tal vez el llamado penalti de la vergüenza de Leipzig, un penalti sin motivo que le otorgaron al Dynamo de Berlín en el minuto 94 de un partido de liga contra el Lokomotiv de Leipzig que hasta ese momento iban perdiendo 1 a 0 y que les permitió empatar y salvar un punto, teniendo el Dynamo Berlinés al Lokomitv de Leipzig a 6 puntos detrás con 8 partidos por jugar y que el Dynamo de Berlín ganara esa liga por solo dos puntos al segundo lugar que fue el mismo Lokomotiv de Leipzig añadió más controversia al asunto, fue tan flagrante esa descisión del árbitro que éste terminó suspendido porque la gente salió a protestar a las calles y que ya en los últimos estertores de la guerra fría más de una protesta salida de control podía terminar mal. El último de los 10 campeonatos del Dynamo de Berlín, el de 1987-1988 sería el último trofeo que levantarían, al año siguiente las fechorías de Erich Mielke lo alcanzarían finalmente y se lo llevarían arrestado por lo que no pudo ayudar más a su querido Dynamo Berlinés, además de que se dio la caída del muro de Berlín y comenzaría el camino hacia la unificación, después de esa se jugarían 3 temporadas más de la Oberliga, ganando dos el  Dynamo de Dresden con un joven Matthias Sammer y la última, la 1990-1991, se la llevaría el Hansa Rostock.

Hansa Rostock, último campeón de la Oberliga

Esa última temporada, según varios de los jugadores que la disputaron tenía un ambiente más fúnebre que festivo, la gente dejó de ir a los estadios que estaban en condiciones lamentables, la madera de las gradas se pudría, solo unos pocos estadios tenía iluminación apropiada, hooliganismo rampante y los equipos de la Bundesliga se habían llevado a los mejores jugadores de la liga, como Matthias Sammer o Ulf Kirsten y por si fuera poco, tener que administrar los equipos sin dirección y fondos estatales era un nuevo mundo para ellos, su primer impulso fue pagar salarios que jamás se habían visto en la Oberliga para poder competir con el poder adquisitivo de la Bundesliga, lo que eventualmente acabó quebrando a varios equipos, además de que solo los dos primeros lugares jugarían la Bundesliga unificada la temporada siguiente, el resto sería integrado en ligas inferiores dependiendo su lugar en la tabla. Al final el resultado fue lapidario, el Hansa Rostock, un equipo que jamás había ganado un título ese año se llevó el doblete doméstico gracias a su técnico Uwe Reinders que lo contrataron gracias a un acuerdo de colaboración con el Werder Bremen, Reinders apenas comenzaba su trayectoria como director técnico, pero eso le valió para imponer el estilo de juego del Oeste en una liga estancada y a punto de morir, más que un clavo en el ataud de la Oberliga, éste fue su epitafio.

Al final el Hansa Rostock lograría mantenerse algunas temporadas en la Bundesliga pero terminaría sucumbiendo y aunque volvería en un par de ocasiones a la primera división, ha terminado por asentarse al rededor de la parte baja de la 2. Bundesliga, el Dynamo Dresden que también fue transferido a la Bundesliga al finalizar esa temporada tuvo una historia similar y hoy vive en el elevador entre la 3. Liga y la 2. Bundesliga; de los otros 12 equipos de esa última Oberliga dos han desaparecido y los otros están repartidos entre la quinta y la tercera división a excepción del Sthal Brandenburg que hoy juega en la séptima división y el Magdeburg que está en la 2. Bundesliga, que por lo general esas apariciones de equipos del la antigua Alemania Oriental resultan en poco más que cameos en la Bundesliga y la 2. Bundesliga.

En cuanto a la selección nacional de la Alemania unificada, ha levantado 3 títulos, la Eurocopa de 1996, la Copa del Mundo de 2014 y la Copa Confederaciones de 2017, en el equipo del 96 había 3 jugadores de Alemania Oriental Steffen Freund, Matthias Sammer y René Schneider, los tres levantarían el trofeo de la Champions League con el Borussia Dortmund el año siguiente; para el mundial de 2014 solo Toni Kroos había nacido en Alemania Oriental y había terminado esa temporada con el Bayern Munich y la siguiente la jugaría con el Real Madrid, es más en esa convocatoria había más jugadores nacidos en Polonia que en Alemania del Este (Lukas Podolski y Miroslav Klose) y finalmente, para la Copa Confederaciones de 2017 todos habían nacido en la antigua Alemania Occidental. Mención honorífica para Michael Ballack que también nació e inició su carrera en el Este con el Chemnitzer, aunque lamentablemente no ganó nada con la Mannschaft.

Para terminar les dejo una reflexión de porqué el futbol en el Este de Alemania a padecido tanto; primero que nada mucha gente en cuanto se unificó Alemania prefirieron emigrar al Oeste por mejores oportunidades de trabajo, eso mismo ha provocado que muchos jugadores de origen extranjero hayan nacido en el Oeste porque sus padres emigraron a Alemania Occidental o encontraron una mejor oportunidad de trabajo y mejores condiciones de vida en el Oeste de la Alemania unificada, además eso que les comentaba de la infraestructura desgastada de los equipos del Este y su mala administración les provocaron un resago terrible al punto que sus canteras hoy en día no son tan atractivas como las del Bayern Munich o el Borussia Dortmund. Apenas hoy en día podemos ver un renacimiento en el futbol de Alemania Oriental con el RB Leipzig, propiedad de Red Bull y que lo fundaron al comprar la licencia de juego de un equipo pequeño que históricamente había estado en las divisiones inferiores de Alemania Oriental y el Union Berlin que esta temporada están en la lucha por el título de la Bundesliga y que durante su tiempo en la Oberliga fue de los que más padeció el reinado de terror de Erich Mielke, puesto que al ser el rival del ganador designado cada derbi los árbitros se ensañaban con ellos y a la salida la policía permitía que los ultras del Dynamo de Berlín agredieran impunemente a los fans del Union, si lo piensan esto es un ejemplo de justicia poética.

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