(Non) Plus Ultra
Cuenta la leyenda que durante sus doce trabajos, Hércules llegó al estrecho de Gibraltar y a cada lado levantó una columna para servir de advertencia, non plus ultra, nada más allá de ese punto. Los griegos, que eran ávidos navegantes consideraban las aguas más allá de las columnas de Hércules como parte del llamado Mar Exterior, un gran oceano que rodeaba todas las tierras de Europa, Asia y África, recordemos que ya para entonces se sabía que la tierra era redonda y que entonces había manera de navegar desde las columnas de Hércules hasta la orilla oriental de Asia, pero dicho viaje sería demasiado largo y peligroso que más valía hacerlo a pie y enfrentarse a cualesquiera peligros Asia tuviera a bien cruzar en el camino de una posible expedición, algunos sostienen que parte del plan de Alejandro Magno era regresar navegando desde la orilla oriental de Asia hasta el Mar Rojo o a través de las columnas de Hércules hasta la propia Grecia, pero sus tropas ya no quisieron seguirlo más allá del río Hyphasis, además que hasta el momento no se conocía el límite más austral (austral es relativo al sur, septentrional relativo al norte) de África o que forma tenía.
Eventualmente nos fuimos dando cuenta que África si podía ser circunavegada y que se podía llegar a la India partiendo desde Europa, como lo hizo Vasco da Gama, que a contrario sensu de la advertencia de Hércules si había tierras más allá de sus columnas gracias a Colón (de los vikingos hablamos luego) y que en efecto, era posible circunavegar la tierra como lo demostraron Magallanes y Elcano; es entonces que el non plus ultra se convirtió en plus ultra, lema que hasta el día de hoy figura en el escudo nacional de España.
Per entonces surgen algunas cuestiones, ¿hubo la voluntad de explorar el mundo en la antigüedad? Y de ser así ¿hasta dónde llegaron eso exploradores? De entrada les digo que hay mucha especulación al respecto, pero hoy les hablaré de algunos exploradores de la antigüedad que llegaron a lugares que uno se imagina como fuera del alcance de las gentes de la cuenca del Mediterraneo de aquellas épocas.
Cartago
Era de esperarse que la potencia tasalocrática de la época, con la tradición naviera de los fenicios buscara ir cada vez más lejos a la conquista de nuevos mercados y es entonces que al rededor de los siglos VI AC y V AC dos navegantes, probablemente contemporaneos zarparon hacia lo desconocido en busca de nuevas colonias y productos, el primero al que me referiré es Himilco, del cual no sobrevive ninguna crónica de su viaje, solamente referencias de algunos autores posteriores como Plinio el viejo, Himilco zarpó buscando las islas del estaño, que se corresponden a las isla británicas, es probable que su expedición buscara establecer puestos comerciales en dichas islas, para lo cual siguió la ruta que durante la edad del bronce los navegantes de Tartessos siguieran hacia allá, es también probable que una de sus primeras paradas haya sido precisamente Tartessos en el sur de España y de ahí continuara a través de las columnas de Hércules, remontando la costa atlántica de la península ibérica, para después virar hacia el este y seguir por la bahía de Vizcaya y la costa occidental de Francia, culminando su viaje en la península de Bretaña en Francia o la de Cornualles en Inglaterra, esa ruta se mantuvo muy transitada por los varios siglos hasta que los romanos llegaran por tierra a la costa del norte de Francia, por lo que la ruta del estaño ya podría hacerse por tierra.
El segundo explorador y del que afortunadamente si se conserva una copia de su periplo hasta nuestros días es Hannón el navegante, quien aproximadamente por las fechas del viaje de Himilco, zarpó en dirección de las columnas de Hércules, remontando la costa del actual Marruecos fundando varias ciudades en la zona (se sabe que Cartago estableció varias colonias en esas tierras), según su propia cuenta zarpó con más de 60 pentecónteras y algo así como 30,000 tripulantes con la intención de asentarlos en las colonias antes mencionadas, en el recuento de su viaje describe varios puntos de interés como desembocaduras de ríos que algunos especulan se refiere a los ríos Gambia y Senegal, incluso hasta el Niger, algunos volcanes, la costa del desierto del Sahara; también habla de interacciones con los locales describiendo esos encuentros con cierto detalle; es también de este viaje que viene la raíz de la palabra gorila, puesto que en una de sus últimas entradas describe un encuentro con hombres salvajes muy peludos, de los cuales en su mayoría eran mujeres, de las que capturaron tres pero que tuvieron que matar por que era muy feroces, a estas criaturas los traductores de la expedición los llamaban gorilloi. Esto solo es una muestra de aquel viaje, que a pesar de que se conservan un recuento escrito, no se han podido localizar casi ninguno de los lugares específicos que describe, así como que los historiadores no han podido llegar a un consenso de el destino final de esta expedición, algunos sostienen que llegaron hasta el actual Camerún, otros más conservadores hablan de que la última parada fue en la costa de lo que hoy es Sierra Leona o Liberia.
El periplo de Piteas
Si bien Cartago era la potencia marítima del Mediterraneo occidental, no eran los únicos con el know how de la navegación, en el mediterraneo oriental los griegos se fueron haciendo con el control mediante el establecimiento de colonias en varios lugares, desde Cyrene en la actual Libia, hasta Pantecapaeum en Ucrania, incluso llegaron a asentarse en lo que podríamos considerar como el territorio cartaginés, en especial la ciudad de Masalia en el sur de Francia, que hoy en día es la actual Marsella, esta ciudad llegó a ser tan importante que posteriormente asentó sus propias colonias en la costa mediterranea de España, particularmente en Emporión, actual Ampurias, o Hemeroscopio, cerca de la actual Denia, fue entonces de Masalia que en el siglo IV AC, zarpó Piteas, de su viaje no se conservan sus propias cuentas, solamente las referencias que nos dejaron Plinio, Estrabón y Diódoro Sículo; por esto mismo no se sabe mucho de la vida de Piteas, de la razón de su viaje o de su barco y tripulación, lo que citan de él fue que siguió la ruta de Himilco hacia las islas del estaño, llegando a un lugar que los celtas del continente llamaban Pretanike que probablemente haya sido Inglaterra, puesto que las descripciones que dio de la gente local fueron posteriormente confirmadas por los romanos que llegaron a la isla, de ahí continuó probablemente por la costa occidental de Inglaterra, Gales y Escosia hasta llegar a la punta noreste de la isla donde dijo haber encontrado otras islas llamadas Orca que probablemente se correspondan a las islas Oarkney, de ahí dice haber continuado 6 días hacia el norte y encontrar otra tierra que llamó Thule, no se sabe exactamente a que lugar se corresponde en la actualidad, pero los candidatos son Islandia, las Islas Feroe, las Islas Shetland o Noruega, de cualquier modo, aquí Piteas describe algunos fenómenos astronómicos como la aurora boreal o el sol de media noche y los días y noches que duraban hasta seis meses, que se sabe que en esas latitudes es algo que sucede; también describió la dieta de los locales que se corresponde con la de las gentes del sub ártico de esa época y una bebida alcohólica hecha a base de miel que bien podría ser la hidromiel (no la recomiendo, no sabe tan buena). Finalmente se especula que se adentró en el Báltico hasta el río Vistula, describiendo como en las costas de esas tierras el mar arrastraba el ambar a las playas, que era un producto de exportación de la región, fue ahí cuando emprendió el regreso a Masalia y que en este viaje de vuelta recopilara sus notas e ideas para escribir su obra Sobre los Oceanos, de la que no sobreviven copias.
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| El Viaje de Piteas por Joan Francesc Oliveras |
Expediciones romanas a África
Hasta entonces hemos hablado de viajes marítimos, que desde luego era una de las fronteras más importantes del mundo conocido, pero recordemos que también hacia el sur del mundo, en África, poco se sabía que más yacía allende el Sahara, aunque esto no impidiera a los locales tener contactos comerciales y militares con las gentes de más al sur de esta frontera del mundo mediterraneo, es por esto que entre los años 19 AC y 90 AD, los romanos que ya controlaban toda la costa norte de África lanzaran expediciones más allá del reino de los Garamantes, la primera fue la de Cornelio Balbo (19 AC), que después de conquistar la capital de los Garamantes envió una expedición a la llamada tierra de los leones, encontrándose con un gran río que probablemente se corresponde con el río Niger y que creyeron que en algún punto se unía al Nilo, hazaña que Valerio Festo repetiría en el 70 AD y que probablemente hayan llegado hasta las selvas ecuatoriales y las costas de Nigeria eventualmente. Sesenta años después en el 41 AD, Suetonio Paulino guió a sus tropas a través de la cordillera del Atlas en Marruecos y siguió avanzando hasta encontrarse con el río que llamó Daras y probablemente se corresponde con el río Senegal. Posteriormente las expediciones de Septimio Flaco (50 AD) y Julio Materno (90 AD) llegaron al llamado gran lago de los hipopótamos, que probablemente se corresponda con el lago Chad. Finalmente, cabe destacar la expedición que Nerón comisionó en el 60 AD para encontrar la fuente del Nilo, que si bien no se sabe hasta donde llegarón, se especula que fue hasta las cascadas Murchison en Uganda, más allá de las fronteras de Meroe, el reino al sur de las provincias egipcias del Imperio Romano.
¿Circunnavegación fenicia de África?
No qusiera terminar sin mencionar esta expedición, la que el Faraón Necao II comisionara a finales del siglo VII AC para circunnavegar África, de la cual solo tenemos como evidencia un relato de Herodoto que él mismo descarta porque según el recuento de esos exploradores fenicios, al navegar en dirección sur se dieron cuenta que el sol de mediodía se encontraba a su derecha y eso no era posible, excepto que es precisamente por esa observación que si haya sucedido ese viaje, puesto que al sur del trópico de capricornio en efecto el sol de mediodía se encuentra a la derecha de quienes navegan al sur y la punta sur de África está más al sur de esa latitud, otra observación que hace es que el tardaron tres años en llegar a las columnas de Hércules partiendo desde el Mar Rojo, haciendo paradas para plantar y cosechar algunas frutas y verduras y continuar el viaje, y que tomando en cuenta los vientos monsónicos en el Mar Rojo, la velocidad de los barcos de esas épocas y las escalas hechas es posible que una linea de tiempo de tres años sea la correcta para completar dicho viaje. Algunas razones para argumentar en contra es que no existía una razón práctica para realizar esa expedición, aunque Necao II no era la clase de Faraón que rehuía de proyectos grandilocuentes, ya fueran de infraestructura como el canal de los faraones que unía el Mediterraneo y el Mar Rojo a través del Nilo o geopolíticos como involucrarse en guerras con los reyes de Mesopotamia; una segunda razón en contra de este viaje son los vientos alisios a la altura del Cabo Bojador en el Sahara Occidental, que los hubiera empujado en dirección contraria o incluso más mar adentro provocando que sus barcos se perdieran en medio del Atlántico, pero a pesar de esto en 2008 Philip Beale recreó la expedición utilizando solamente tecnología de la época para demostrar que el viaje si era posible tomando de agosto de 2008 completándola en octubre de 2010. Entonces ¿podemos decir que los fenicios lograron circunnavegar África 2,000 años años antes que los portugueses? Mi respuesta es un tajante "es probable".
A manera de conclusión solo me queda mencionar que a través del tiempo se han perdido muchas de las fuentes literarias de estos viajes, así como ha habido varios cambios en la geografía del planeta, otra cosa que ha ido cambiando son los nombres de lugares y los idiomas en los que están dichos nombres, además que las mediciones de tiempos y distancias son mucho más precisas hoy en día que lo que fueron en aquellas épocas, así que no podemos descartar que estas expediciones ocurrieran solamente porque no dan distancias o tiempos o porque algunos lugares "ya no existan", puede ser que solamente el nombre que usaron entonces se haya perdido en la noche de los tiempos.




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