Todos os santos não chegaram

 En un país como México entendemos los temblores como el pan nuestro de cada septiembre, específicamente el 19 de septiembre de 1985, 2017 y 2022, cuando llega esa semana podemos estar ciertos de que ocurrirá un temblor sí o sí, además de que los mismos no han sido cualquier temblor, puesto que de los tres que mencioné, dos han sido de los más intensos en el mundo en la historia reciente, que además han sido de las peores catástrofes naturales en la historia de este país; pero el tema no son nuestros temblores, si no el que probablemente ha sido uno de los más significativos de toda la historia, tanto por su magnitud y sus consecuencias, me refiero al terremoto de Lisboa del primero de noviembre de 1755 del cual se conmemoró otro aniversario esta semana.

Para quien no sepa exactamente donde se encuentra Lisboa, está en la costa atlántica de la península ibérica, en la desembocadura del río Tajo, una posición muy ventajosa que explica porqué los portugueses se lanzaron a la mar y conquistaron un imperio tan vasto en el que en su auge tampoco se ponía el sol, pero para 1755, si bien, conservaba su imperio, el mismo ya no era el que fue, todavía conservaba sus grandes posiciones de ultramar (Brasil, Angola, Mozambique), pero varias de sus posiciones las perdió contra los holandeses y españoles, que apenas 120 años antes habían estado gobernados por el rey de España, en la llamada Unión Ibérica; para 1755 el rey de Portugal era José I quien delegaba todas sus obligaciones al marqués de Pombal que era el favorito del rey, pero era considerado un advenedizo por la alta nobleza portuguesa al ser hijo de un terrateniente, aunque la historia lo recuerda como un administrador competente y que ciertamente logró poner a Portugal a la altura del resto de potencias de la época.

Lisboa en Portugal y la península ibérica

Pero entonces, ¿qué ocurrió el primero de noviembre de 1755? Un temblor ocasionado por una de las zonas de fractura de las placas euroasiática y africana de una intensidad entre 7.7 y 9 en la escala de magnitud de momento (no la de Richter) a eso de las 09:30, hora local, y para que vean que Dios si castiga dos veces (incluso hasta tres), unos cuarenta minutos después el terremoto, el mismo movimiento de placas tectónicas provocó un tsunami que inundó toda la desembocadura del Tajo y por lo tanto toda la ciudad, y por si no fuera suficiente, muchas de las velas y lámparas encendidas por toda la ciudad por el Día de Todos los Santos al caer con el temblor provocaron un incendio que terminó de destruir lo que quedaba de Lisboa, el saldo final de muertos se calcula al rededor de 100 mil en Portugal, España y Marruecos, que también resultaron afectados por el temblor.

Ahora, ¿qué consecuencias tuvo este desastre? Bastantes, primero que nada, la alta nobleza portuguesa terminó de perder su pleito con el marqués de Pombal quien quedó como el administrador más alto del reino y que tres años después propiciaría un intento fallido de asesinato contra el rey José I donde los nobles terminarían de perder mucho de su poder en el reino, así mismo el marqués emprendió la reconstrucción de Lisboa que como era de esperarse, resultó bastante costosa puesto que casi el 90% de los edificios de la ciudad fueron arrasados, incluidos el Palacio de Ribeira, que era la residencia del rey, al otro lado de la plaza del comercio también fue destruído el Teatro Real do Paço da Ribeira que contenía un importante museo y una biblioteca con decenas de miles de ejemplares, que como se podrán imaginar, todo eso se perdió, también fue destruido el Archivo Real con todos sus contenidos en los cuales se encontraban las crónicas originales de los viajes de Vasco da Gama; otro edificio importante que fue destruido fue el Hospital Real de Todos los Santos (irónico) con muchos de sus pacientes todavía dentro y que en ese tiempo era el hospital público más grande del mundo, así mismo, fueron destruidas una gran cantidad de templos e iglesias por toda la ciudad, finalmente también fueron destruidos muchos de los edificios pertenecientes al estilo Manuelino. Hoy en día uno puede presenciar los estragos del temblor en las ruinas del Convento do Carmo, del cual se conservan algunos restos hoy en día.

Convento do Carmo, lo que queda

Este temblor, además provocó el nacimiento de la sismología moderna, ya que encontrándose Europa en plena ilustración y con un temblor que si bien no tuvo consecuencias para el resto, si lo llegaron a sentir por todo el continente, muchos de los ilustrados se interesaron por las causas de los sismos y si habría manera de predecir su acontecimiento, cosa que al día de hoy no hemos logrado, posiblemente en el futuro tengamos una idea al respecto.

Para terminar los dejo con el disco 1755 de Moonspell que trata precisamente de este temblor, una banda de metal de Portugal que normalmente canta en inglés, pero todo este disco lo cantan en su lengua natal.


Comments

Popular Posts